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Primer teaser oficial de Cincuenta sombras más oscuras y fecha de estreno

30 abril 2015

La segunda parte de Cincuenta sombras de Grey ya tiene fecha de estreno: 17 de abril de 2017. A falta de un año para que llegue a la gran pantalla, se ha lanzado el primer teaser oficial de la segunda parte de la trilogía de E. L. James. El guionista de la nueva entrega será el marido de la escritora, Nial Leonard, mientras que aún no se sabe quién dirigirá la cinta.


Son apenas unos segundos, pero los suficientes como para despertar las ganas de parte de ese millón de personas que en España ha ido a verla a los cines, lo que se traduce en una recaudación de siete millones de euros. Probablemente no vendan tantos DVD, pero para hacer más breve la espera, ya han lanzado la edición en Blu-ray de la primera parte.

El fenómeno Grey, del que ya os he hablado con sorpresa alguna vez, es imparable, no cabe duda.

Fuente http://www.blogdecine.com

Cincuenta sombras de Grey, el fenómeno

20 febrero 2014

El otro día fui a la farmacia y menuda sorpresa me llevé cuando junto al mostrador vi un estante repleto de cosas de Cincuenta sombras de Grey

Había visto los libros en las secciones de ropa interior de unos grandes almacenes, también en plenos supermercados, ahí, en medio de los plátanos y las manzanas, pero esto no lo esperaba: ¿qué hacen los libros de E. L. James entre aspirinas? 

Mi madre y yo, que ya os dimos nuestra opinión sobre la trilogía, nos quedamos a cuadros: la trilogía ha dado lugar a toda una colección de juguetes sexuales que se venden en las farmacias. En el folleto explicativo, cada uno de los objetos viene acompañado de un pequeño fragmento de la historia, una escena en la que los protagonistas, se supone, lo usan. Además, también se incluye una breve descripción del producto en sí.

Y eso es lo que os muestro hoy, porque a mi madre y a mí nos dio la risa al leer lo siguiente. ¿Qué es ese ingrediente misterioso llamado "almizcle de Christian Grey"? ¿Alguna idea, lectores? Nuestras teorías son demasiado descabelladas... 


Por cierto, ademas de juguetes eróticos, también hay lencería y joyas inspiradas en los libros. En fin, queda Anastasia y Christian para meses, pues la primera parte de las tres películas llegará a los cines para San Valentín de 2015.

Y mientras el día del estreno se acerca, los rumores seguirán ahí: lo último, aunque parece que desmentido, es la relación sentimental entre Dakota y el multimillonario que inspiró a James para crear el personaje de Grey. Lo dicho, todo un fenómeno.

Pídemelo

23 julio 2013

El fenómeno Grey trajo consigo un boom, que aún persiste, de la narrativa erótica. Dentro de este tipo de novelas se podría enmarcar Pídemelo, de Eva G. Rey, curioso seudónimo bajo el que se esconde una consagrada autora española. 

Laura, una joven abogada viuda, conoce en un bar a Sergio, un atractivo y prometedor juez. Él le propone una relación basada en el sexo y ella acepta, aunque pronto esta será insuficiente para ambos, pero el pasado de uno de los dos parece impedirles dar un paso más. 

Aquí no hay contrato de por medio, pero el sadomasoquismo está mínimamente representado en sus páginas, como también hay tropezón vergonzoso y corbata, además de un tercero en discordia y despidos improcedentes.

Más que una novela erótica, podría calificarse de romántica, ya que lo que prevalece es lo sentimental. El otro ingrediente clave es el misterio que rodea al protagonista masculino, aquello que le ocurrió hace años y que le atormenta.

Son estos unos buenos ingredientes, aunque manidos, que se desaprovechan: el libro no aporta nada nuevo, ningún elemento lo hace sobresalir.

Los personajes están bien construidos, a pesar de que la protagonista resulta a páginas contradictoria. En general, da la impresión de que son buenos, de que la autora ha elegido bien a su elenco, secundarios incluidos, pero no sabe sacarle el máximo partido. La trama tampoco sorprende: el misterio principal no me ha convencido, en especial porque el protagonista lleva años atormentándose por algo que se resuelve en cuestión de pocas líneas, y el desenlace es previsible. Además, en la relación de ambos hay cosas que no concuerdan, como algunos diálogos y, sobre todo, ciertas acciones. La prosa es sencilla y casi correcta: los signos de puntuación bailan a su antojo en algunos capítulos.

No es que esté cansada de collares, corbatas, esposas y antifaces de papel, pero es que la novela apenas resulta entretenida. En definitiva, Pídemelo es uno más de ese boom comercial literario.

Cincuenta sombras de Gregorio

18 marzo 2013

Cuando una novela tiene éxito, es normal que la editorial que la ha lanzado y otras apuesten por obras de ese mismo estilo con las que encandilar a los lectores. ¿Cuántas corbatas, esposas y antifaces podemos encontrar hoy día en nuestras librerías? Yo hace tiempo que perdí la cuenta.

Pues bien, junto a ellas hay otro tipo de libros que tratan esa misma obra que ha gozado de tan buena acogida, pero desde un punto de vista... diferente. Son libros oportunistas, eso es algo que no puede negarse, en los que si se ha sabido jugar bien las cartas, el lector pasará un rato más que agradable. Tal es el caso de Corpúsculo. Sin embargo, también hay otras obras que no logran del todo su propósito, como Cincuenta sombras de Gregorio, de Rossella Calabrò.

Esta no es una novela, más bien es una disección irónica de la trilogía protagonizada por Anastasia y Grey de la cual ya sabéis mi opinión (y la de mi madre).

El libro se divide en cincuenta brevísimos apartados, que vienen a ser razones por las que elegir a Gregorio en lugar del personaje masculino de E. L. James. Los pequeños capítulos van desde El ascensor pasando por La cocina hasta llegar a Los e-mails o La habitación roja.  No hay elemento de la trilogía que se le escape a la escritora.

Antes de pasar a la enumeración de pros a favor de este otro hombre, la autora confiesa que acabó con las famosas novelas en un suspiro, pero que para ellas más que unos libros eróticos, son unos libros oníricos que le gustaron, aunque los vea como un pequeño abecedario de los horrores.

Ahora bien, en mi caso no sé cuál de los dos, Grey o Gregorio, da más pavor, cada uno en su terreno. Y es que ambos son los extremos de una misma línea. Si el primero era el señor perfecto, el segundo resulta ser todo lo contrario.

Pensaba que iba a encontrarme con una parodia realista, dentro de lo posible y teniendo en cuenta que las parodias tienden a ser exagerar, pero no es así. La mayor parte de las páginas, y eso que son pocas, las pasaba entre la incredulidad y la sonrisa, pocas veces me ha arrancado una carcajada.

Las partes que me más me han gustado son aquellas en las que se critica con humor la historia de James. Las que menos, la mayoría, como aquel capítulo sobre los efectos sonoros naturales de Gregorio. Y es que hay fragmentos simpáticos, pero muchos menos de los esperados. A mí lo escatológico no ha logrado hacerme reír, más bien ha hecho que frunza con disgusto la nariz.

Sinceramente, yo no me quedaría ni con Grey ni con Gregorio: ¡hay término medio! ¿Qué opináis vosotros, devoradores?

Agradecimientos Planeta

Trilogía "Cincuenta sombras"

15 octubre 2012

Devorador@s, esta será una reseña peculiar, pues está escrita a cuatro manos. Cuento así, con una colaboradora más que especial: mi madre. Los libros en cuestión  son los que conforman la trilogía escrita por E.L. James: Cincuenta sombras de Grey, Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas. ¿Comenzamos?

Cuidada (y curiosa) presentación de la trilogía.
Marina: Lo cierto mamá, es que tenía cierto temor a leer los libros: eran novelas que prometían al lector encontrar en sus páginas no una historia de amor, sino de sexo puro y duro, vacía aparentemente, sin nada más. 

Mamá: Sin embargo, no es así. La trilogía, para mi sorpresa y la tuya, no tiene absolutamente nada que ver con esa etiqueta de la que se la ha vestido, "porno para mamás", poco acertada bajo mi punto de vista porque lo que nos cuenta James a lo largo de más de mil seiscientas páginas es una historia romántica, más bien, aunque con altas dosis de erotismo, eso sí. 

Marina: Y a mí no solo por eso me resulta desacertada, sino también porque la considero despectiva ya no solo hacia el género, también por aquello que insinúa sobre el público al que en un primer momento va dirigida la trilogía. 

Mamá: Estoy de acuerdo contigo, pero como dicen por ahí, es mejor que hablen mal de ti a que no hablen. Sin esa publicidad, mala sí, aunque muy efectiva, muchos, incluidas nosotras, quizás no nos hubiésemos acercado a sus páginas. Pero bueno, dejando a un lado las etiquetas, vamos allá con su argumento.

Marina: Una trama la mar de sencilla, sin ninguna complejidad. Podría decirse que se trata de un puzle de dos piezas: Anastasia Steele y Christian Grey. Ella una recién licenciada y él un empresario joven de gran éxito. Cuando la chica va, en sustitución de su mejor amiga, a hacerle una entrevista, cae en sus redes, literalmente hablando, pues ¡menudo tropezón se da la pobre en ese primer encuentro! Ambos se embarcarán en una relación basada, en un principio, únicamente en el sexo pero pronto, pasarán muy pocas páginas, pasarán a ser algo más: Anastasia quiere flores y corazones y Christian no se los va a negar.El lector verá cómo evoluciona esa relación desde el punto de vista de su protagonista femenina que se debatirá entre su subconsciente, la parte racional y emocional, y la diosa que lleva dentro, su lado carnal.

Mamá: A mí, al principio, no me gustó que la autora recurriese a esos dos lados de la protagonista, dicho así, para contarnos la historia. Tardé, como quien dice, en hacerme con la copla porque la verdad, no sabía si ella simplemente había pensado o hecho tal cosa o la había dicho o hecho verdaderamente.

Marina: Yo lo vi original, en cierto modo, aunque es un recurso excesivamente usado: no hay un párrafo en el que no aparezca uno u otro lado de la protagonista para explicar lo obvio y remarcarlo.

Mamá: Hablando de los protagonistas: todos ellos, ya sean principales o secundarios, son absolutamente perfectos, en especial en lo que al aspecto físico se refiere. Creo, por esta misma razón, que es una historia que puede gustar a los hombres: Grey no es el único chico diez en todos los sentidos, Anastasia también resulta serlo.

Marina: Eso que mencionas, no es algo que resulte creíble y a mí, particularmente, me suele "molestar" sin embargo, en esta ocasión fue algo que me pasó más bien desapercibido.

Mamá: A mí los personajes que más me gustaron fueron los principales, aunque Anastasia en ciertos aspectos no me convenció.

Marina: En ese sentido, a mí lo que me disgustó, fueron esos continuos gestos que no para de hacer: ahora me muerdo el labio, ahora pongo los ojos en blanco.

Mamá: Ahora que lo mencionas, a mí me resultaron tediosas las escenas de carácter sexual: casi todas son iguales, especialmente a partir del segundo libro.

Marina: Tienes razón, no hubiese estado nada mal que la autora se hubiera ahorrado alguna de ellas porque a mí me llegaron a cansar, a aburrir. La trilogía podría ocupar de otro modo, un buen número de páginas menos. Por cierto, yo esperaba escenas sexuales más fuertes y no son, ni mucho menos, para tanto, a excepción de aquellas que tienen lugar en el cuarto rojo. Todas ellas son explícitas pero están narradas con elegancia.

Mamá: En cuanto a Christian, no lo voy a negar, tiene un gran atractivo, aunque a mí tardó varias páginas en caerme bien: al comienzo, simplemente, lo veía como una persona con un oscuro pasado que disfrutaba con el dolor de los demás.

Marina: Y así es hasta cierto punto. Grey también me conquistó, a pesar de su carácter posesivo, sus celos y su obsesión por el control que me llevaron a tirarme de los pelos en más de una ocasión. Y es que, él no está acostumbrado a que nadie haga lo contrario a lo que él ordena, a excepción de su familia. Nunca ha tenido una relación amorosa, siempre estas han estado basadas en la premisa amo-sumisa, pero poco a poco aprenderá que hay vida más allá. No hay que olvidar que los protagonistas no llegan a firmar ningún contrato, a pesar de lo que se da a entender si se sacan las cosas de contexto como en uno de los vídeos de promoción. Creo que no hay que verle, a este respecto, cinco pies al gato: ella, en ningún momento, hace algo que no quiera, todo lo que ocurre es consentido y él no la obliga a nada.

Mamá: Por cierto, ya que mencionas el contrato: no era necesario que apareciese dos veces, era una y a mí, sinceramente, me resultó algo pesado. En fin, el caso es que paso a paso, con la ayuda de Anastasia, pues será ella la que lo salve de esa oscuridad, Christian comprenderá que es una persona a la que, aunque no fácilmente, se puede querer porque tras esa fachada de empresario diez se esconde un hombre muy vulnerable.

Marina: Aunque al final, ese secreto, el pasado que tanto ansía ocultar Grey y que teme revelar a Steele, a mí no me impactó, seguramente porque, aunque es fuerte, era algo que esperaba. No es lo único predecible en la trilogía, desenlace incluido, pero esto no le resta interés, al contrario de lo que se puede pensar.

Mamá: En relación con lo que acabas de decir, ¿tú no crees que la trilogía adquiere cierto aire a telenovela de sobremesa a partir del segundo libro, cuando el misterioso pasado de Grey está casi resuelto? Es exactamente lo mismo: sabes lo que va a pasar, pero quieres seguir leyendo, da igual que leas algunos pasajes por encima, porque no te vas a perder.

Marina: Tienes razón, aunque se diferencia de los espacios televisivos de sobremesa en la línea temporal. Normalmente en las telenovelas pasa mucho tiempo hasta que llega el desenlace sin embargo, aquí la historia de los protagonistas, desde que se conocen hasta ese final, se resuelve en poco más de un año. ¡Entre el primer libro y el segundo no transcurren más de tres meses!

Mamá: En cuanto a la forma de escribir, decir que para mí no es ni mucho menos perfecta. Las obras tienen fallos de expresión que en realidad pueden ser de traducción. Además hay alguna que otra pequeña incongruencia. El vocabulario que emplea la autora es básico. No estamos ante una trilogía rica en lenguaje, dicho así. Sin embargo, no he echado de menos una gran prosa.

Marina: Estoy de acuerdo contigo: esta historia, tan sencilla, no pide más y yo no lo he echado en falta, la verdad. No considero que sea mala literatura, pero hay historias muchísimo mejores fuera del género, dentro no puedo comparar, pues es la primera que leo de estas características por lo que desconozco si verdaderamente aporta algo nuevo, aunque creo que no, que original no resultará a los que suelen leer novelas de este tipo.

Mamá: Otro apunte en cuanto al cómo: me ha gustado que la autora incluya en el relato los correos electrónicos que se intercambia la pareja. Es un buen recurso y está bien utilizado.

Marina: Añadir también que en los tres libros el narrador siempre es Anastasia y nos cuenta lo que sucede en presente sin embargo, en el tercero hay algunos cambios. Uno de ellos es la inclusión de diversos flash back: son escenas que ya han pasado pero que la protagonista recuerda para que el lector sepa todo lo que ocurre.

Mamá: La segunda cosa que cambia es que al final se incluyen dos capítulos narrados desde la perspectiva de Christian. Esto deja en el aire la posibilidad de que se edite la misma trilogía pero desde el punto de vista de él, algo que espero que no ocurra: sería explotar la historia hasta el límite y cuando algo gusta pero se estira... ya conocemos el resultado.

Marina: Antes de esa valoración final conjunta, me gustaría decir que las similitudes con la saga Crepúsculo existen pero, probablemente, si la autora se hubiera guardado para sí el hecho de que se inspiró en la historia de Meyer para construir la trilogía, dudo que alguna persona hubiese visto la semejanza, porque para mí los parecidos no son tan evidentes.

Mamá y Marina: En definitiva, es una historia, mejorable en su forma, en la que, aunque hay un alto contenido de carácter erótico, priman los sentimientos, siendo la parte emocional la que guía al lector a través de las páginas y la que hace que quiera llegar hasta el esperado feliz desenlace. La trilogía que ha escrito E.L. James es aceptable y gustará, especialmente, a aquellos que nunca, como nosotras, han leído nada parecido, dejando la puerta abierta a este género, a pesar de que llevará una serie de páginas, quizá, comprender a sus protagonistas, de esas hojas que le sobran y de esas escenas de diversa índole, aunque especialmente las escenas eróticas, que por repetitivas, resultarán tediosas.

Agradecimiento Grijalbo